En oposición a las cerámicas bioinertes (alumina, zirconio), las cerámicas de fosfato tricálcico son bioactivas y tienen intercambios químicos con los tejidos vivos.
Después de la implantación, en el material ocurre una disolución extracelular y una degradación de origen celular. Estos fenómenos físico-químicos dependen de la estructura química (hidroxiapatita, fosfato tricálcico beta,) y física, así como del tamaño y diámetro de los poros del material y de su entorno
Los fluidos biológicos dentro de los poros se enriquecen con el calcio y causan la precipitación de cristales de hidroxiapatita, similares a los del hueso adyacente (proceso de calcificación y no de osificación).
Si el tamaño de los macroporos es adecuado, pueden entrar en juego procesos de osteoconducción, así como la remodelación ósea Haversiana posterior.
Las cerámicas de fosfato tricálcico son osteoconductoras y requieren de un contacto íntimo con el hueso receptor y de ausencia de movimiento entre el hueso y el implante.
El fosfato tricálcico TRIHA+ presenta una gran solubilidad y una degradación in vivo bastante rápida.
Empleo :
- en ortopedia: relleno del fondo de la cótila, pérdidas óseas, reintervención en prótesis de cadera
- en maxilofacial : relleno de quistes, bolsas parodontales, osteoplastías faciales, complementos de los implantes dentales